El esfuerzo psicológico en la educación

El esfuerzo se define como el empleo enérgico del vigor o la actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades, tal como afirman muchos psicólogos. En la educación, se da el esfuerzo psicológico en todas las etapas de la vida. Las estrategias claves del esfuerzo pasan por la perseverancia, la disciplina y la laboriosidad.

esfuerzo psicológico en la educación

No se deben evitar esfuerzos a los niños y jóvenes toda vez que son fuente de una experiencia educativa más que necesaria: la satisfacción del deber cumplido, de haber sido capaz de lograr las metas planteadas, de vencerse a sí mismo. Una manera de alegría de naturaleza muy superior a un placer sensible inmediato.

Un hábito se adquiere por repetición de diversos actos semejantes. Al principio representa un esfuerzo, un cierto sufrimiento, una dura en mayor o menor medida. Luego, conlleva satisfacción y alegría.

Además, el espíritu combativo, si se entiende bien, es un potencial educativo clave de la psicología en Madrid. No es bueno caer en la queja, la excusa fácil y la justificación barata. La exigencia es fundamental para la autosuperación, especialmente en el caso de niños y jóvenes, siempre y cuando que sea proporcionada a la situación y capacidades de cada persona. Resulta necesario ayudarles a dominar sus caprichos y a superar o sobrellevar con buen ánimo diferentes estados y situaciones de frustración. Importa muchísimo valorar su esfuerzo tanto, como mínimo, como el resultado final.

El deporte es un notable ejemplo del proceso de aprendizaje: el entrenamiento es el principal resorte para conseguir la superación y el éxito. El logro de ideales valiosos, ponerse objetivos que impulsan a exigirse y superarse, fomenta el fortalecimiento de la voluntad. A través del deporte el esfuerzo psicológico en la educación tiene una muy buena salida. 

Categorias: Niños

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