Tips para comenzar la dieta sólida del bebé

A medida que nuestro bebé va creciendo, los hábitos van cambiando, pero estos los debemos adaptar de manera progresiva, uno de los más importantes, es la incorporación la dieta sólida del bebé.

Antes de incorporar cualquier alimento nuevo a la dieta del bebé, debemos de consultar al pediatra, tanto para saber el momento en el cual comenzar, como las cantidades de ingestas, como también ingredientes adecuados y prohibidos.

En cuanto a la cantidad de veces por día que debemos de alimentar a nuestro bebé, es muy aconsejable que por los primeros 4 días de dieta sólida, sólo se haga una comida diaria. Esto se debe a que el aparato digestivo del bebé requiere de un mínimo de adaptación, ya que viene de meses de solo alimentarse de leche.

Es muy importante mantener una alimentación casera, ya que sabremos exactamente con qué tipo de ingredientes fue hecha y nos daremos cuenta si hay alguna de ellas que le cae. Ya que hay algunos vegetales que pueden despertar reacciones alérgicas en el niño, pero si lo alimentamos con vegetales orgánicos esto será menos probable.

Antes de ponernos a cocinar debemos ser muy selectivos con los ingredientes del alimento, al principio se recomienda realizar papillas en base a frutas y verduras. Lo mejor es que estas sean orgánicas, ya que con ello nos garantizaremos que serán vegetales frescos, de época y que no contendrán ningún agente tóxico que pueda perjudicar la salud del niño.

Elige vegetales que contengan un bajo nivel de fibra, que sean blandas o que no tengan semillas pequeñas, o textura molesta para tragar. En la lista de frutas aconsejables encontramos a las peras, duraznos y manzanas. Las verduras más aconsejables para una papilla son: la zanahoria, el boniato y la calabaza.

Para cocinarle a un bebé solo basta con tener las verduras, una cacerola, licuadora o procesadora. Antes de poner a cocinar los dieta solidavegetales, debes de limpiarlos bien y pelarlos, ya que la papilla debe quedar lo más suave posible, para facilitar el tragado y digestión.

Prepara los vegetales antes de ponerlos a hervir, luego de lavarlos bien, pélalos y córtalos en trozos bien pequeños e iguales para que se cocinen bien, al mismo tiempo y queden bien blanditos.

Para obtener un plato de puré, que son aproximadamente 300 gramos, tendrás que hervir 1 kilogramo de vegetales. Colocas los mismos en una cacerola con media taza de agua y la colocas calentar durante 10 minutos a fuego lento para que los vegetales no se pasen de hervor.

Cuando los vegetales estén cocidos, los dejas reposando fuera del agua hasta que se enfríen, para ponerlos en la licuadora hasta lograr una papilla uniforme y homogénea. Y ya queda pronto el primer plato sólido para tu bebé, fácil, rico y nutritivo!

Categorias: Niños

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